jueves, 4 de noviembre de 2010

Cómo en casa...

Hola a todos:

Ya hace varias semanas que comencé mi nuevo proyecto profesional. Preparar a una serie de empresas para su lanzamiento a bolsa. Cómo casi todos los proyectos anteriores, los primeros meses son excitantes. Tener que abordar una estructuración y definir procesos, partiendo de un folio en blanco y un lápiz es algo que me hace disfrutar como un niño.

El proyecto es realmente interesante...  ( y hasta aquí puedo contar, Top Secret ¡¡)

Y sin embargo, sigo repitiendo el mismo ritual de tantos años atrás. Mi mesa de trabajo, con buena luz, un entrono sencillo pero práctico, las fotos de mi familia y algún que otro té.


Os cuento esto porque independientemente del trabajo y del estrés que tenemos que gestionar cada día, para mí es vital sentirme trabajando como en casa. Sentirme cómodo.

Y ahora el cambio de planteamiento a algo que puede parecer obvio... ¿ por qué no sólo hacerlo con nuestro entorno, sino también con el de nuestros clientes? . A veces es posible. Imaginad un hospital infantil: podéis visualizarlo?

Máquinas y demás elementos de pruebas y diagnósticos que de lejos se pueden ver como necesarios pero que para un niño son fríos e impersonales. Cómo percibe el cliente, en este caso un niños y sus padres el lugar donde deben pasar algún tiempo. Pues mirad que gran ejemplo...y como?...





                             Antes y después de unas reformas de pintura.


Pues de esta forma... No os parece genial.

Serías capaz de enfocar los problemas de tus clientes con esta creatividad ¿? ...

Un abrazo...



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